• Davide Morana sufrió una meningitis que le llevó a que perdiera sus cuatro extremidades.
  • Cuando lleva pocos meses con sus prótesis, descubrió en el atletismo adaptado la forma de seguir adelante.
  • Aunque lleva pocos años compitiendo, ha logrado ser doble campeón de España en 100 metros lisos y su mente ya está puesta en Tokio 2021.

    Con apenas 26 años, Davide Morana tiene un cuerpo fuerte pero, al igual que su vida, está lleno de cicatrices. Una vida que, objetivamente, no le ha tratado muy bien. En 2018, una meningitis bacteriana le postró durante 86 días en la cama de un hospital. Los médicos creyeron que no saldría adelante, pero, para sorpresa de todos, despertó del coma en el que estuvo durante una semana con el cerebro intacto. Sin embargo, algunos de sus órganos seguían sin funcionar, y una necrosis avanzó por su cuerpo hasta tal punto que, aunque al principio los médicos solo hablaban de amputar los dedos de las manos y los pies, finalmente Davide perdió las cuatro extremidades.

    Esta historia ha sido plasmada a través de su pareja, Cecilia, en un libro, que han titulado con el lema que este joven se marcó a fuego en su piel: “¡Arriba la vida!”. “Cuando desperté y las vi, supe que ya no había vuelta atrás. Sabía que, para sobrevivir, tenía que dejarlas ir. Si quería recuperarme, salir de allí y vivir, necesitaba perderlas”. Con esa entereza habla este joven italiano afincado en Murcia. Pero, lejos de hundirse, se esforzó por seguir adelante pasando por dolorosas e interminables operaciones y sesiones de rehabilitación.

    Y Morana salió, lo consiguió. Davide se aferró a su espíritu deportivo para enfrentarse a una nueva etapa. Tenía que adaptarse a las que iban a ser sus próximas compañeras de carreras y de vida: las prótesis. Unas extensiones artificiales a las que no solo le costó acomodarse, sino también muchas lágrimas y sudor hasta conseguirlas.

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    "Gracias a muchas personas, hoy puedo caminar. Pero no debería ser así: volver a hacer vida normal no debería ser un lujo"

    “Para financiarme las prótesis tuve que hacer una campaña para recaudar fondos. Las prótesis que ofrece la Seguridad Social son tan básicas que no permiten llevar un estilo de vida normal. Y no hablemos, ya sin son prótesis deportivas, que no entran de ninguna manera en el catálogo de prestaciones”, explica. “Y la verdad es que tuve mucha suerte, porque la gente se volcó de tal forma para ayudarme que, gracias a todas esas personas, hoy puedo caminar. Pero no debería ser así: volver a hacer vida normal no debería ser un lujo”.

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    El deporte siempre ha sido su pasión, pero a partir de este trágico percance, además, le ha servido para encontrar su “mayor motivación”. “El deporte para mí lo ha sido todo. Hoy en día creo que he sobrevivido en parte gracias a él, y, sobre todo, he podido enfrentarme a la rehabilitación con las prótesis con constancia y disciplina: unos valores que he aprendido gracias al deporte”, dice emocionado.

    Cuando Davide era pequeño, la cancha de baloncesto fue su campo de juego. Era donde se movía como pez en el agua, pero también tenía otra pasión: el atletismo, disciplina que no practicó hasta que esta terrible enfermedad le arrebató las extremidades. Junto a sus ‘pies de hierro’, encontró en el atletismo adaptado la oportunidad perfecta para pisar por primera vez el tartán.

    Su objetivo: los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021

    Este deporte a Davide no solo le ha dado alegrías (de hecho, ha logrado ser doble campeón de España, que ya es mucho para el poco tiempo que lleva practicándolo), sino que también ha sido una fuente de motivación para seguir hacia delante y valorar aún más la vida. “Una de las primeras cosas que pensé tras quedarme sin manos ni piernas fue en retomar la actividad deportiva. Descubrí que hay todo un mundo dentro del deporte adaptado, y enseguida pensé en practicar el atletismo, que desde pequeño ha sido una de mis pasiones”, expresa Davide.

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    Y aunque acaba de empezar con sus carreras y ha tenido que trabajar mucho, ha conseguido ya sus primeras medallas y mejores marcas personales y nacionales en esta breve, pero prometedora, carrera deportiva: como ser campeón de España en 100 metros lisos (13,23 s) o su mejor tiempo en un 200 metros lisos (28,28 s).

    "No puedo machacarme tanto como querría, pero voy a intentarlo hasta el último momento"

    “Tengo que lidiar habitualmente con las heridas que se me producen en los muñones y que no me permiten llevar la constancia que desearía en los entrenamientos en pista. Creo mucho en mis capacidades, y es eso lo que me hace pensar que, además de ser un sueño estar compitiendo, podría ser una realidad llegar a participar en los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio 2021”, dice con una sonrisa. A la pregunta de con qué bandera le gustaría acudir, duda durante un breve momento, pero lo tiene, en cierto, punto claro: “Me gustan los colores españoles”.

    atleta con prótesis en una pista de atletismo
    Cedida por Davide Morana

    A pesar de que Davide confía en sus posibilidades, sabe perfectamente que no es un camino de rosas conseguir un billete que le abra, por primera vez, las puertas de la competición internacional. “Soy consciente de que ha pasado poco tiempo desde que me amputaron las piernas y que mis muñones muchas veces me piden que pare. No puedo machacarme tanto como querría, pero voy a intentarlo hasta el último momento”. Por eso, aunque la vida le haya jugado una mala pasada, pocos compiten con él en vitalidad y en ganas de seguir comiéndose el mundo.

    “Creo que tenemos que aprender a valorar más los problemas a los que nos enfrentamos, y no rechazarlos, como tanto nos empeñamos en hacer. La vida realmente no sería vida sin problemas, sin imperfecciones, sin irregularidades”, sentencia.